El Museo del Grabado y el Cortijo Miraflores exhiben hasta el 22 de septiembre la obra de Miguel Herrero

El Museo del Grabado Español Contemporáneo y el Centro Cultural Cortijo Miraflores exhiben desde hoy y hasta el 22 de septiembre la exposición ‘Susurro Hispánico’, de Miguel Herrero.

 

En la muestra se presentan 40 obras con diversas técnicas de óleo y técnicas mixtas sobre diversos soportes. Asimismo, contemplan películas, fotografías, reportajes periodísticos y poemas”, ha indicado.

​Dentro de estas obras se pueden contemplar trabajos con diversas temáticas características en la historia artística de Miguel Herrero. Algunas son inéditas y otras tienen un dilatado espacio temporal desde su última exposición.

​Se muestran obras que el Ministerio de Cultura de España seleccionó y llevó a museos como el de Nagoya en Japón, el de Arte Oakland en California (EEUU), el International House de Denver (EEUU), el D’Arcy Gallery de New York (EEUU) o el Art Alliance de Filadelfia (EEUU) y obras que obtuvieron la medalla de Oro en la Bienal de Alejandría en 1961.

​La iconografía de Miguel Herrero en su obra se intensifica a lo largo de los años y constituye un testimonio palpable no solo del respeto y la admiración que siente hacia su tierra, sino que su obra es objeto del paso de fronteras artísticas a países ávidos de conocer la cultura hispánica.

​Su excepcional obra le hace llegar a éxitos sin precedentes en las décadas de los 50 y los 60, siendo embajador irremplazable de la cultura española.

​Durante el recorrido de la exposición se pueden encontrar obras de diversas técnicas y temáticas, haciendo entender su trayectoria cronológica y su expresivismo único. Los acentos en sus pinturas revelan su maestría en las artes y la búsqueda de la particular psique humana.

​Le exposición se inicia en el Museo del Grabado con una serie de obras relacionadas con la primera época de creación del autor. En esta fase, su pintura se inspira en temáticas costumbristas y se pueden contemplan obras como El Martinete (1947), El parque (1948), Navidad (1949) y Mercado (1950).

​La muestra continúa en el Cortijo Miraflores con un carácter marcadamente hispánico como son las obras sobre la tauromaquia y el flamenco. Sobre la tauromaquia se encuentran obras como Matador (1955), Rejoneador (1963), Figura Taurina (1963) y Toro Negro (1973). Y en referencia al flamenco se podrá observar Farruca y La Seguiriya, ambas de 1958.

​Con motivo de la exposición se ha editado un catálogo digital que reproduce la totalidad de las obras expuestas e incluye una serie de textos sobre la creación en pintura y en cinematografía.